Las actividades colectivas de transformación e intervención en los espacios comunes del barrio, no solo modifican el entorno sino también fortalecen lazos sociales, generando encuentros. Por eso se planificó y organizó la producción de unos canteros, para hacer entre varios, en la Casa de acompañamiento y asistencia comunitaria de Fátima.
Desde una perspectiva comunitaria, el cuidado no se limita a las personas, sino que incluye los lugares que habitamos. Cuidar un espacio común es una manera de hacer lugar a otros, de promover la participación y de sostener aquello que construimos entre todos.










