En el espacio de plantismo, durante algunos lunes se reordena la huerta, se riegan las plantas de interior y exterior, se realizan hidroponías y se decora con ellas la casa de acompañamiento terapéutico.
Estas acciones, más allá de su aspecto práctico, se constituyen como un ejercicio de cuidado y de construcción de lazo. En el encuentro con la tierra, con el verde y con el otro, se habilita un modo de hacer que favorece la expresión, las tareas en conjunto y la posibilidad de transformar el entorno de una manera positiva.







